Medios especializados


Natalia Saavedra de Crazyminds:



1-¿Cuál es tu opinión del RSD?
Cualquier iniciativa que conlleve la promoción de la música me parece digna de ser apoyada. Sin embargo, teniendo en cuenta los cambios recientes en la forma actual de producir, consumir, distribuir y adquirir música, no sé yo hasta qué punto son realistas y económicamente rentables las tiendas de discos tradicionales. Algo que he notado es que la mayoría las ediciones especiales que se editan son de artistas bastante o muy conocidos a los que no supone ningún esfuerzo (principalmente económico) hacer estas publicaciones especiales. Por eso algunos incluso editan cuatro o cinco ediciones distintas. En esos casos creo que el factor publicitario es casi el más relevante. En ese aspecto creo que esta iniciativa supone más un impedimento que una ayuda para los grupos pequeños (los cuales en su mayoría no están respaldados por una discográfica) porque editar una edición especial (y más en vinilo) supone un gasto importante que pocos artistas de este tipo pueden asumir. Aquí creo que falla un poco en la misión de la iniciativa, y deja a esos artistas, agrupados todos en el saco de “independientes”, un poco de lado. Al fin y al cabo, artistas como David Bowie o Bruce Springsteen poco apoyo o relevancia mediática necesitan a estas alturas de su carrera.
Luego creo que también influye otro factor, y es que muchos artistas lo hacen por amor al arte, valga la redundancia. Ellos comparten su música de forma gratuita en la red, muchas veces ni siquiera consiguen beneficios en sus conciertos, etc. y aun así continúan haciéndolo porque es lo que les gusta. Ahora con el crowdfunding y demás métodos los recursos son más accesibles, pero seamos sinceros, esta gente les sigue pidiendo dinero a sus padres para estos proyectos. Pero claro, luego están los enamorados de la música a los que le encanta sumergirse durante horas en un pequeño antro lleno de polvo y rebuscar entre los vinilos con la esperanza de encontrar alguna joya escondida entre los recopilatorios de Raphael. No deberíamos dejar que esa especie se extinga.



2-¿Qué importancia tiene en España? ¿Se va conociendo más cada año?
A pesar de que ya lleva implantada unos años, me da la sensación de que es una iniciativa poco conocida. En los medios generalistas no se le presta especial atención al ser considerado un tema menor. Lo que sí es cierto es que cada vez más tiendas se suman a esta cita, sobre todo las de grandes ciudades como Madrid y Barcelona en las que sí se hace una verdadera fiesta de la música, pero también contrasta con la rápida desaparición de este tipo de establecimientos en favor de grandes superficies como FNAC.



3- ¿Cuál es el papel de los medios en el RSD? ¿Crees que las bandas que hacen lanzamientos esecdía lo hacen más que nada por la publicidad gratuita que reciben de los medios?
No sé hasta qué punto esta iniciativa les aporta publicidad a los artistas implicados porque poco eco tiene en los medios, y si nombran a algún artista, los escogidos serán los más conocidos, por lo que la parte publicitaria tampoco tiene mucho peso. Pueden conseguir algo de presencia mediática residual, pero nada lo suficientemente relevante para invertir mucho dinero en ello.








1-¿Qué opinais del RSD?
Que es como 'Dress Sexy At My Funeral', de Smog. Las tiendas de discos, por desgracia para quienes las hemos frecuentado/amado/odiado, son una especie que se extingue. Y en el fondo, no pasa nada, porque tendremos maneras de seguir con la música, que es de lo que se trata.

Mientras tanto, montar algo para recordar lo importantes que han sido está bien: nos vestimos sexy en su funeral una vez al año, nos desabrochamos los botones de la blusa y recordamos los discos que compramos allí, los buenos ratos que pasamos, la mala gente que nos atendió y la vez que hicimos el amor en la playa mientras explotaban los fuegos artificiales (bueno, eso es de Smog). Y sí, por un día les compramos cosas especiales pero no nos olvidamos de que si están muertas hemos contribuido todos a ello. 

Al día siguiente, tabula rasa: ya volvemos al spotify, a Amazon y a lo demás… Alguno que otro incluso vuelve al síndrome de diógenes digital (el día en que soulseek muera también habrá que hacerle algo) y hasta se baja los discos del RSD, que ya están a 320 y listos para no rayar el vinilo. Y así hasta el año que viene. O hasta alguna feria de discos en los salones de reunión de algún hotel o hasta alguna cubeta en la entrada de los festivales. Vestíos sexy para su funeral, amigos, que ya llega de nuevo. 


2-¿Es conocido en España, tiene suficiente publicidad?
Cada año más, especialmente a medida que se ha ido organizando. Claro que también depende de tu timeline de twitter. Si tu cámara de eco está formada por gente muy metida en escuchar música y hablar de ella, vas a saber de sobra dónde y cuándo se va a oficiar el funeral, y vas a oír doblando las campanas a muerto tantas veces como sea necesario para prepararte para el RSD.
Lo cual no quiere decir que tenga suficiente publicidad, porque tu cámara de eco también podría llevarte a pensar que Andritxol y Sigfrid Soria son los mejores politólogos que hay en España en la actualidad. 

3-¿Creéis que realmente ayuda a las bandas y grupos involucrados?
No, pero da igual porque en todo caso el objetivo debería ser ayudar a las tiendas de discos, pero ya vemos que eso tampoco. Para los grupos esto es como el antiguo single de Navidad del club de fans o el EP de edición limitada con rarezas y mierdezas. Es decir, el paraíso de cualquier fan y completista. 

4-Hubo una polémica en EEUU, porque se decía que sólo ayudaba a las discográficas grandes, ¿tenéis alguna opinión con respecto a ese tema?
Tal y como está montada la industria (cualquiera, pero en este caso la discográfica), es seguro que ayude más a las grandes que a las pequeñas. Pero tampoco vemos que éstas hagan ascos a sacar ediciones especiales de esas que ya nacen con el precio alto y se revalorizan después. Y no nos extraña: gracias al RSD se ha encontrado un día en el que (POR FIN) se compran discos, y teniendo en cuenta que ya no se venden ni en Navidad ni en ningún otro momento clave del año, ése es un mérito al que tampoco le vamos a poner muchas pegas.